Preocupa la grave situación social que vive nuestros país y que afecta los procesos de socialización y educación de nuestra niñez y juventud, surgen interrogantes sobre el sentido y la función de la pedagogía en el siglo XXI, sobre sobre qué enseñar y qué aprender en la escuela. La constante reflexión filosófica, sociológica, histórica y psicológica debe explicar y comprender el problema de la eticidad y la moralidad que se construye. La fundamentación de la educación en valores de significación éticamoral debe considerar los interrogantes que desde un punto de vista social e individual nos planteamos hoy en relación con lo que es bueno, lo que es justo, lo que es correcto, lo que debemos hacer y esperar. 

Los lineamientos curriculares del presente curso se centran en torno a: La Tradición Ética, La Vida como Proyecto Político, La Vida como Proyecto Individual, y La Ética Hoy.

Un tema a incluir es el Gobierno escolar, pues debe existir un ambiente que permita condiciones para la convivencia, democracia, y el buen desempeño de los diferentes estamentos de la comunidad educativa. También hace parte de los contenidos La Vida comunitaria, para lograr ampliar la vida escolar hacia la cuadra, la calle, el barrio, etc. A lo anterior le sigue La Vida social, que busca sensibilizar en los problemas nacionales analizando y reflexionando sobre situaciones éticas y morales vividas como sociedad.

En el sistema educativo colombiano, la ética no se evalúa de manera aislada, sino de forma transversal y articulada a través del desarrollo de cinco tipos de competencias, agrupadas en tres grandes ámbitos de convivencia. El MEN establece que para actuar éticamente, el estudiante debe desarrollar habilidades transversales de manera articulada:

1. Competencias Cognitivas
  • Juicio moral: Capacidad para reflexionar éticamente, analizar dilemas morales y argumentar decisiones basadas en el bien común.
  • Toma de perspectiva: Habilidad para comprender el punto de vista, los intereses y las necesidades de los demás cuando difieren de los propios.
  • Pensamiento crítico: Capacidad de cuestionar normas impuestas, identificar sesgos y evaluar el impacto de las acciones propias en el entorno.
2. Competencias Emocionales
  • Autorregulación emocional: Capacidad para identificar, expresar de manera constructiva y canalizar emociones como la rabia o la frustración.
  • Empatía: Habilidad para sentir y conectarse con el sufrimiento, la alegría o la vulnerabilidad de las otras personas.
3. Competencias Comunicativas
  • Escucha activa: Capacidad de comprender a fondo los argumentos ajenos sin juzgar de inmediato.
  • Asertividad: Habilidad para defender los derechos y la postura ética propia con firmeza, pero sin recurrir a la agresión ni a la sumisión.
  • Diálogo constructivo: Habilidad para mediar desacuerdos mediante la argumentación pacífica.
4. Competencias Integradoras
  • Resolución pacífica de conflictos: Capacidad de aplicar en la práctica real las habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas para solucionar disputas cotidianas.
  • Acción ciudadana: Disposición práctica y voluntaria para intervenir de forma constructiva en favor del bienestar de la comunidad.
 
Las competencias éticas se articulan en las instituciones educativas del país mediante tres dimensiones prácticas:
 
  • Convivencia y Paz: Se fundamenta en la consideración de los demás como seres humanos valiosos. Su meta ética principal es aprender a rechazar cualquier forma de maltrato o violencia y respetar la integridad humana.
  • Participación y Responsabilidad Democrática: Se orienta hacia el ejercicio de los derechos individuales y colectivos. La meta ética es el cumplimiento de compromisos y la deliberación justa en la toma de decisiones colectivas dentro del entorno escolar.
  • Pluralidad, Identidad y Valoración de las Diferencias: Su eje central es el respeto a la diversidad étnica, cultural, de género y de pensamiento. Su propósito ético radica en reconocer los prejuicios individuales para evitar la exclusión social.
 
Según los lineamientos de educación moral, se busca que el estudiante transite desde la heteronomía (dependencia de normas externas) hacia la autonomía moral, estructurándose en:
 
  • Autonomía e Iniciativa: Construcción de un criterio moral propio para la toma de decisiones responsables.
  • Cuidado de sí mismo: Reconocimiento de la dignidad del propio cuerpo, la salud mental y la estructuración de un proyecto de vida ético.
  • Sentido de pertenencia: Vinculación responsable y solidaria con la familia, la escuela, la nación y el entorno natural.
Establecimiento: DORADAL
GRADO: UNDÉCIMO (11°)